Se dice que el ser humano siempre ha sabido contar su historia.
El storytelling se define como el arte de contar historias que conecten emocionalmente con la audiencia. Todos contamos historias: de cuando estamos tristes, de algo que nos llenó de alegría, sucesos de nuestras vidas, y más. Se afirma que las personas somos definidas por nuestro pasado, tanto a nivel individual como a nivel social. De hecho, el ser humano siempre ha sabido transmitir su historia.
Orígenes del Storytelling: Los primeros vestigios de storytelling los encontramos en las pinturas rupestres, donde se plasmaban grandes hazañas. Luego, pasamos a los papiros y los jeroglíficos. Con la aparición de la imprenta, una gran hazaña de Gutenberg, los escritos se masificaron, facilitando a los escritores la difusión de su conocimiento.
El Storytelling de hoy
hemos llegado al boom de las redes sociales, donde también contamos historias. Los hilos en X (antes Twitter) comunican historias generando interacción, y los videoreel en TikTok, entre otros, nos permiten conectar emocionalmente con la audiencia.
Humanización de las Empresas:
Todo esto hace que, como empresas, nos humanicemos y hablemos en el tono del cliente, de tú a tú. Así conectamos. Lo que nos toca ahora es añadir nuestro toque de autenticidad para contar historias auténticas que trasciendan.
Como negocios, contamos historias. Cuando hablamos de storytelling, debemos elegir a nuestro héroe, un modelo a seguir o imitar por el público, alguien con quien puedan identificarse o inspirarse.
Paso 1: Conocer la estructura de la historia, que se divide en tres partes: desafío, elección y resultado.
El desafío es el problema que nuestro héroe debe superar.
La elección es la decisión que el personaje toma en la historia, y esta debe reflejar los valores de la empresa u organización.
El resultado es la recompensa que busca el personaje, siendo un desenlace positivo que inspira cambio y motivación en el público.
Algunos tipos de narrativa que podemos usar para contar nuestras historias son:
Superar al monstruo o enfrentarse al antagonista.
De la pobreza al éxito, que cuenta historias de superación de desafíos.
La búsqueda, donde el personaje persigue algo (un objeto o meta), enfrentándose a un camino sinuoso.
Viaje y regreso.
Tragedia, para advertirnos de nuestros errores o decisiones.
Renacimiento, que sigue una profunda transformación evolutiva, haciendo al personaje sabio y resiliente.
Hay muchas formas de contar historias y continuamente surgen nuevas maneras. Para contar una buena historia, debemos comenzar por:
Conocer y delimitar nuestro público objetivo.
Elegir un tema y crear un mensaje alrededor de él.
Invitar a nuestra audiencia a fomentar la participación e interacción.
Recoger historias de la audiencia y compartirlas.
Mantenernos auténticos y sinceros.
Diversificar el contenido para no volvernos monótonos

No hay comentarios:
Publicar un comentario